Pedro Vallina


Pedro Vallina Martínez, médico del pueblo, anarquista militante, andalucista convencido, masón, ecologista, y amigo personal de Blas Infante. Nacido en Guadalcanal el 29 de Junio de 1879, y muerto en su exilio mexicano en Veracruz en 1970.
Llega a Sevilla a temprana edad, donde desarrollará un activismo militante como el de pocos, será duramente crítico con la cosmovisión y el pensamiento sevillanos, pero nunca renegará de su tierra, y jamás la abandonará por voluntad propia. Publicará numerosos artículos y poemas en el periódico bisemanal El Programa -donde también colaboraban otros prestigiosos personajes como Juan Ramón Jiménez- y en el diario El Ideal.
Establecerá consulta allá donde ubique su residencia, y sanatorio en Cantillana, Alcalá de Guadaira y Casablanca. Como amigo de Blas Infante y activista andalucista, escribirá numerosos artículos para la prensa en dicha tónica, como los artículos escritos para el semanario Andalucía Libre: “Enseñanzas de Salvochea”, en los números 2 y 3 (17 y 24 de Abril de 1932 respectivamente), y “Caballeros sin ideal”, en el número 4, (1° de Mayo de 1932). También se notará su influencia en la obra La Dictadura Pedagógica, escrita en 1921 por su amigo Blas Infante, quién hablará de “sus ojos verdes que despiden llamas”.

Su fama comenzará con su participación en el atentado contra Alfonso XIII en Paris en 1905, junto con otros famosos anarquistas como Matato o Harvey; y desde que el periodista Lucientes por estos hechos dijera de él en El Sol que “es un tigre que anda suelto” se le conocería ya para siempre como “El Tigre”.

Por sus influencias y su trabajo en la Confederación Nacional de Trabajadores (CNT), hizo que a finales de Julio de 1923 el Comité Nacional de este sindicato se trasladara a Sevilla, instalándose en la calle Trajano. Pero su fama rebasará la labor tanto sindical como médica. Como ya hemos dicho, era un andalucista convencido y militante, y fue piedra angular tanto en la candidatura de Infante y Carrión de 1931 como en los sucesos posteriores del Complot de Tablada: Según parece será visitado por Ramón Franco, Rada, Antonio Rexach, Juan Galán, Justiniano García, el Doctor Enrique Castell, Antonio Balbontín, y Rodrigo Soriano, entre otros -aunque parece ser que a otras figuras como Pascual Carrión y Blas Infante no se les informó para no implicarlas por si el complot fallaba-, para exponerle los hechos y pedirle su adhesión, y como él mismo cuenta en sus memorias “acepté tomar parte en el movimiento revolucionario”, aunque disentía en la fecha, pues creía más conveniente llevar a cabo los planes antes de las elecciones. Ramón Franco le aseguró que “estaba de acuerdo con Maciá y que podíamos contar con la ayuda de Cataluña”, además, como director de la aviación militar que era, le aseguró contar también con los aviones de guerra que fueran necesarios para destruir los cuarteles que no se unieran al “movimiento revolucionario”, hecho que Vallina en persona confirmó al visitar in situ el aeropuerto, donde comprobó el espíritu optimista y dispuesto tanto de su director, el Coronel Camacho, como de los soldados.
Para él, dos son los motivos argumentados para que el Complot de Tablada no se llevara a efecto: el accidente sufrido por Ramón Franco y Juan Galán la noche antes en un mitin en Lora del Río en el que ambos se fracturaron las piernas, y el aborto del plan realizado por la mujer de Ramón Franco a los refuerzos que aguardaban el levantamiento al anunciar que Sanjurjo había tomado el aeropuerto, deteniendo a su marido que se encontraba allí herido de la noche anterior.


Mis memorias, Pedro Vallina, Centro Andaluz del Libro y Libre Pensamiento, Córdoba, 2000.

Vallina en 1902.


Vallina en un acto de la candidatura de republicanos revolucionarios el 25 de Junio de 1931 (imágenes extraídas del libro ya citado).

"Hubo en Málaga un Verdugo
que a Torrijos fusilo;
hay en Siruela un cacique
que a Don Pedro desterró (...)"
Coplilla dedicada a Pedro Vallina durante su segundo destierro a la denominada Siberia Extremeña; e ilustración a partir del emblema de la Kampfgruppen der Arbeiterklasse (KdA) o Grupos de Combate de la Clase Obrera, de la Antigua RDA.Artículo relacionado: Escudos de Andalucía y la CNT